
La FIFA pondrá en marcha este fin de semana una prueba que puede marcar un cambio significativo en la interpretación del fuera de juego. Se trata de la denominada “Ley Wenger”, una modificación reglamentaria impulsada por Arsène Wenger que introduce un nuevo criterio para determinar cuándo un jugador atacante se encuentra en posición antirreglamentaria.
El ensayo se llevará a cabo en la Premier League de Canadá, cuando este sábado comience la temporada 2026, con la aprobación de la IFAB, entidad responsable de las reglas del juego a nivel global. Será la primera vez que esta interpretación del offside se utilice en una competición profesional, luego de haber sido

probada previamente en categorías juveniles.
La normativa regla vigente considera en posición adelantada a un atacante si cualquier parte de su cuerpo habilitada para convertir un gol supera la línea del defensor, sin embargo la nueva disposición establece que solo habrá infracción cuando el jugador esté completamente por delante de ese defensor.
Con la nueva regla, el atacante será considerado habilitado siempre que al menos una parte de su cuerpo —con la que pueda marcar legalmente. El fuera de juego solo se sancionará cuando haya un espacio visible entre el delantero y el defensor, o mejor dicho que todo su cuerpo esté adelantado, entones estará fuera de juego.