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Guardiola, el arquitecto del mejor Manchester City de la historia
Futbol
Image Londres, 22 may (EFE).- Nada es para siempre. Pep Guardiola, el mejor técnico en la historia del Manchester City, se va. Tras diez años en los que lo ha ganado todo, ha revolucionado el concepto del fútbol inglés y ha implantado una dinastía en la orilla celeste de Mánchester, ha decidido que es el momento de irse. Veinte títulos, casi 600 partidos dirigidos y una leyenda forjada en el Etihad le convierten en el arquitecto de uno de los mejores equipos de la historia.

Cuando Guardiola llegó al City, lo hizo atraído por Aitor 'Txiki' Begiristain y Ferran Soriano, antiguos compañeros suyos en el Barcelona y que sabían que si este proyecto quería prosperar necesitaban a un entrenador del calibre del de Santpedor (Barcelona), precedido por su hegemonía en el Barcelona y sus sólidos tres años en el Bayern Múnich.

El City, equipo rico desde que lo comprara Emiratos Árabes Unidos en 2008, había dado pasos en la dirección de convertirse en un equipo grande, con un par de Premier League, pero aún sin el premio de la Liga de Campeones y sin una hegemonía como sí habían tenido Manchester United y Liverpool en el pasado, por ejemplo.

Era un equipo con dinero y que, tras unos años, entendió que la clave de la infraestructura era una buena base. Por eso llegaron Txiki y Soriano y más tarde el pegamento final para que todo tuviera sentido: Guardiola.

La noche mágica de Estambul, las 4 Premier seguidas...
Sus inicios no fueron sencillos y la primera temporada se le fue en blanco. No fueron pocos los que tardaron en saltarle al cuello y no fueron pocos los que tuvieron que comerse sus palabras con lo que llegó después. Guardiola nunca ha acabado la Premier por debajo del tercer puesto, siempre ha clasificado al City a la Premier y ha ganado seis de las nueve ligas que ha competido. En estos años ha ganado tres FA Cup y cinco Copas de la Liga y protagonizado la mayor gesta de la historia del club, la Liga de Campeones de Estambul, abrochada con un tanto de Rodrigo Hernández 'Rodri'.

Antes había perdido una final contra el Chelsea, se había estrellado en cuartos contra el Olympique de Lyon y caído de la forma más surrealista en semifinales contra el Real Madrid.

Le tildaban de "fracaso" y de invertir miles de millones para no ganar nunca en Europa. Él incluso llegó a sopesar dejarlo en varias ocasiones. La más sonada en 2020 tras perder con el Lyon, pero le convencieron para seguir, sobre todo el presidente, Khaldoon Al Mubarak, y él siempre se asió a un mantra: "Si todos los años estás cerca de ello, algún día lo conseguirás", repitió tras una de Image las eliminaciones contra el Real Madrid.

Y aquella noche en Estambul contra el Inter de Milán completó un triplete histórico, el segundo en el fútbol inglés, y se ganó el respeto de todos. Incluido un Noel Gallagher, compositor de Oasis, que dijo que haría de mayordomo de Guardiola si lo conseguía.

No en vano el técnico fue de los que más disfrutó de la vuelta de los hermanos Gallagher a los escenarios el año pasado y les dedicó varios párrafos en su discurso de despedida. "No estéis tristes porque me voy, sed felices. Oasis están de vuelta".

Los Bernardo, Gündogan, De Bruyne, la rivalidad con Klopp
Durante estos años, muchos futbolistas han pasado por el Etihad. Los más importantes Kevin de Bruyne, Fernandinho, Bernardo Silva, Ederson, Ilkay Gündogan, Kyle Walker, Raheem Sterling, David Silva, Phil Foden y Sergio Agüero. Cuando lloró en la despedida del delantero argentino, aseguró que nadie podría sustituirle, aunque poco después llegó Erling Haaland y se convirtió en otro de los favoritos del entrenador.

Las rivalidades que Guardiola ha fomentado en la Premier han sido trascendentales para la historia de este deporte. La más bonita y fiera, con Jürgen Klopp.

Hace escasos meses, en una de las ya casi estomagantes eliminatorias entre Real Madrid y City, a Guardiola le preguntaron si su mayor rival había sido el equipo blanco y este respondía que ni de lejos, que ese puesto estaba reservado para el Liverpool de Jürgen Klopp.

El alemán y sus 'Reds' le exprimieron al máximo, le obligaron a hacer 99, 94 y 96 puntos en tres ligas consecutivas para ganarlas. Si en el currículum de Klopp no hay más títulos es por culpa de Guardiola y si en la hoja de servicios del español no hay siete Premier consecutivas es por culpa del alemán. Sus duelos, electrizantes, únicos, son de los mejores documentos que ha dejado el fútbol en las últimas décadas.

Fuera del fútbol queda su relación con la ciudad. Su mimetismo con la identidad del club, con las leyendas, pero sobre todo con la gente de Mánchester. Guardiola se desplaza por la ciudad en bicicleta, come en los restaurantes del centro, escucha a Oasis... Entendió que el fútbol inglés y su gente va mucho más allá de lo que ocurre en el terreno de juego y lo abrazó. "Es uno de los nuestros", repiten sus aficionados, que saben que ahora se abre una incógnita, que son conscientes que es más que posible que la mejor época en la historia del club se haya cerrado y no vaya a volver.

"Pero qué bien nos lo hemos pasado", finaliza Guardiola, el culpable de todas estas alegrías. EFE