
Chicago (EE.UU.), 29 sep (EFE).- La selección de Chile cayó este martes por 4-2 contra Estados Unidos en un partido amistoso disputado en Saint Louis, pese a estar arriba 2-1 al principio de la reanudación, en un duelo que acabó con una tángana tras un altercado entre Leandro Hernández y Chris Richards en el tiempo añadido.
Chile perdió su segundo amistoso seguido disputado en tierras norteamericanas en esta fecha FIFA, después del 0-1 sufrido en Toronto contra Canadá, cuando acabó con nueve hombres por las expulsiones de Gabriel Suazo y Lucas Cepeda.
En Saint Louis, Diego Ulloa y Maximiliano Gutiérrez le ilusionaron con una momentánea ventaja, pero Estados Unidos acabó celebrando con goles de Sebastian Berhalter, Julian Hall, Chris Richards y Mathis Albert.
Estados Unidos golpeó primero, con el segundo gol consecutivo de Sebastian Berhalter, hijo del exseleccionador estadounidense Gregg Berhalter, tras una gran jugada personal de Sergiño Dest.
Chile supo esperar su momento y dio la vuelta al marcador con dos goles llegados a borde del descanso y nada más regresar al campo en la segunda mitad.
El 1-1 llegó en una caótica acción en el área de penalti tras un córner colgado desde la banda derecha. Tras una

serie de rebotes, Ulloa encontró luz para anotar la diana que igualó el duelo.
Si el primer gol fue fruto de una jugada desordenada, el segundo fue una obra de arte. Maximiliano Gutiérrez recorrió la banda izquierda, recortó y liberó un potente derechazo desde la frontal del área que no dio opción al meta Chris Brady.
La alegría de Chile duró poco, porque en el minuto 51 Hall anotó su segundo gol consecutivo con la selección estadounidense para cambiar la inercia del choque, y en el 72 Chris Richards aprovechó un centro de Berhalter para completar la remontada.
Chile había sufrido el empuje estadounidense y fue mérito del portero Vigouroux si el combinado de las barras y estrellas no había podido anotar antes.
Mathis Albert, otro joven lanzado por Mauricio Pochettino en este ciclo de amistosos, culminó la victoria con el definitivo 4-2 en el tiempo añadido.
Sin nada en juego, cuando el partido estaba a punto de concluir, se desató una tángana cuando Leandro Hernández se acercó al meta Brian Schwake, quien tenía el balón en las manos tendido en el suelo, y le dio unos ligeros golpes con su botín.
Chris Richards lo encaró y ahí se originó una pelea que se saldó con tarjeta amarilla para ambos jugadores.